Tu contabilidad es de lo más sensible que tiene tu negocio. Aquí te contamos, sin sellos decorativos ni certificaciones que no tenemos, qué protege de verdad tu información — tal como está construido.
Cifrado en tránsito y en reposo
- Todo lo que viaja entre tu navegador y barcasti va cifrado con TLS (el candado del navegador).
- La base de datos está cifrada en reposo: los discos donde vive tu información están protegidos aunque alguien accediera físicamente a ellos.
- Los secretos más delicados, como tus credenciales DIAN, se guardan con una capa extra de cifrado (AES-256-GCM).
- Los datos de tu tarjeta nunca pasan por nuestros servidores: van cifrados directo a Wompi, la pasarela de pagos.
Cada empresa, en su propia caja fuerte
barcasti usa aislamiento a nivel de base de datos (la técnica se llama RLS, Row-Level Security). En palabras simples: la base de datos misma — no solo la aplicación — tiene la regla de que cada consulta solo puede ver las filas de tu empresa. Aunque un programador cometiera un error en el código, la base de datos bloquea el acceso a datos de otra empresa. Es una cerradura en la bóveda, no solo en la puerta de la oficina.
Respaldos diarios automáticos
- Todos los días, de madrugada, se genera una copia completa de la base de datos. No depende de que alguien se acuerde: es automático.
- Hay dos capas independientes: las copias de la plataforma donde corre barcasti y, además, una copia diaria fuera de esa plataforma, en otro proveedor. Si uno falla, el otro conserva tus datos.
- Guardamos históricos diarios, mensuales y anuales por varios años — alineado con los plazos de conservación que exige el Estatuto Tributario.
- Las copias externas van cifradas, y cada semana una verificación automática comprueba que el respaldo más reciente existe y se deja leer para una restauración. Un respaldo que nunca se prueba no existe.
Tus datos son tuyos: exporta todo
En cualquier momento puedes pedirle al asistente tus datos: "Sácame un Excel con las ventas del año", "Exporta el libro diario de junio". Y si algún día dejas de pagar, tu cuenta pasa a solo lectura, pero ver y exportar sigue disponible — nunca retenemos tu contabilidad como rehén.
Ley 1581 y tus derechos
Como titular de tus datos personales, la Ley 1581 de 2012 (habeas data) te da derecho a conocer, actualizar, rectificar y suprimir tu información, y a revocar la autorización de su tratamiento. Cómo ejercerlos, quién es el responsable del tratamiento y los canales de contacto están en nuestra .
Si tienes una pregunta de seguridad que no respondimos aquí, escríbenos — preferimos explicarte cómo funciona de verdad antes que dejarte con la duda.
Relacionado: Planes y prueba gratis: qué incluye cada uno