Tan importante como saber lo que el asistente hace es saber lo que no hace. Estos límites no son fallas: son decisiones de diseño para que tu contabilidad esté segura y la responsabilidad quede donde debe estar.
No presenta declaraciones ante la DIAN
barcasti prepara borradores de tus impuestos (IVA, retención en la fuente, ICA, renta, Régimen Simple, exógena) con las cifras de tus libros. Presentar la declaración en los canales oficiales de la DIAN te corresponde a ti o a tu contador — la plataforma no lo hace por ti, y el asistente te lo recuerda cada vez que aplica. Ojo con la diferencia: emitir facturas electrónicas sí es parte de la plataforma (eso es facturación, no una declaración).
No reemplaza a tu contador ni asesora legalmente
El asistente te explica conceptos, opera tus registros y prepara borradores con rigor, pero no da certeza legal ni tributaria. En temas delicados — una sanción, un criterio de la DIAN, una decisión de régimen — él mismo te va a sugerir validar con un profesional. Cuando consulta algo en internet, te lo entrega marcado como referencia con su enlace, y jamás usa una cifra de internet para calcular una declaración o un asiento.
Pide confirmación en todo lo irreversible
Facturar, contabilizar, pagar nómina, emitir ante la DIAN, cerrar un periodo: nada de eso se ejecuta con solo pedirlo. El asistente te muestra la operación con sus cifras en una tarjeta y espera tu Confirmar — la confirmación la das tú con un botón, no el modelo por su cuenta. Y mientras haya documentos subidos en la conversación, incluso las acciones de escritura normales piden confirmación: es un seguro contra archivos con instrucciones escondidas.
Respeta los periodos cerrados
Cuando un mes está cerrado, ni el asistente ni nadie puede registrar asientos en él: la propia base de datos lo bloquea. Reabrir un periodo es posible, pero exige un motivo obligatorio y queda auditado con nombre y fecha. Así tus estados financieros de meses pasados no cambian "solos".
Respeta tu rol y el de tu equipo
El asistente solo dispone de las herramientas que el rol del usuario permite. Si alguien de tu equipo tiene acceso de solo lectura, con el asistente podrá consultar informes y saldos, pero no crear, editar ni borrar nada — las herramientas de escritura ni siquiera existen para esa persona.
No inventa datos
Si falta un NIT, un monto o una fecha, te lo pregunta antes de actuar. Si una cifra no está en tus libros ni en tus documentos, te lo dice en lugar de rellenar el hueco. Y aún así, la regla de oro aparece al pie de cada conversación: barcasti puede equivocarse — verifica las cifras importantes.
Por qué esto te protege
Cada límite responde a un riesgo real: la confirmación evita registros que no pediste, los periodos cerrados protegen tu historia contable, los roles evitan accidentes de tu equipo, y los borradores de impuestos garantizan que la última palabra ante la DIAN siempre sea de un humano: tú o tu contador.
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